¿Podrá Diego darle brillo a la Serie A?

En un post de Simon Evans para el recomendable Reuters Soccer Blog, el autor señala el fichaje de Kaká por el Real Madrid como el punto álgido del declive de la Serie A italiana, la liga que tradicionalmente es más proclive a la atracción de las máximas figuras del fútbol internacional, ya desde los años cincuenta con la llegada de astros del momento como Jose Altafini o John Charles, y sobre todo a partir de los ochenta, una vez superado el trauma de 1966 con la derrota ante Corea del Norte y la consecuente idea de que había que limitar la entrada de extranjeros en el calcio para reforzar la squadra azzurra.
La marcha de Kaká es un gran ejemplo para ilustrar este declive de la serie A, más que por la sangría de calidad que representa la salida del brasileño, lo verdaderamente significativo es la evidencia que clubes de la talla internacional del Milan ya no pueden permitirse dar golpetazos a base de talonario como antaño, cuando de la mano del dinero y del atractivo de la competitiva liga transalpina, jugadores de la talla de Platini, Zidane, Ronaldo, Shevchenko, Weah o Matthaeus campaban por los campos a un lado y otro de la península itálica.
La Juventus ha iniciado con un gran movimiento lo que puede ser la tónica general de los grandes equipos italianos: descartando las figuras más altisonantes y mediáticas, por lo visto ya sólo al alcance de los grandes de la Premier, Barcelona o Real Madrid, la vecchia signora se ha hecho con los servicios del brasileño Diego, por una cifra que ha generado polémica por considerarse alta (24,5 millones de euros tienen la culpa), pero que al final del verano podría quedar más ajustada a los ojos del mundo futbolístico tras compararla con los grandes desembolsos de los que ya estamos siendo testigos.
En mi opinión, Diego es un dignísimo sucesor de Kaká como jugador que, como la Real Academia, limpia, fija y da esplendor a la Serie A. Mientras otros nombres de futbolistas corrían como futuribles de los grandes de Europa, Diego completaba una gran temporada en el Werder Bremen, donde ya lleva varios años mostándose como el talentoso jugador que ya despuntaba al lado de Robinho en aquel Santos campéon. Como comenté de Kaká para el Real Madrid, alrededor de Diego se puede también construir un equipo gracias a esa capacidad suya de que si él está bien, todo el equipo funciona.
La Juventus ha esperado a que la fruta esté madura y ha pagado en consecuencia por ella. El brasileño llega con amplia experiencia en Europa, tras haber llegado a la final de la UEFA con el Werder Bremen, que cayó ante el Shakhtar tal vez porque Diego no pudo estar en la final para contrarrestar la samba de los ucranianos. Si en Turín Diego no se deja llevar por la senda de los problemas en el vestuario y las salidas nocturnas a la luz de los paparazzi, estoy seguro de que será uno de los fichajes de la temporada más rentables, ahora que está tan de moda esto de la rentabilidad.

