Spaguetti Western: Un Nápoles que promete

La ciudad de Nápoles está entre las más calientes y fieles en cuanto a la pasión por los colores futbolísticos se refiere. Ese amor tan extremo incluso puede ser excesivo. Que los jugadores no puedan salir del estadio después de una derrota del equipo es, o debe ser, algo que no se ve todos los días. Y es fruto de esa pasión mal entendida que tienen algunos, o al menos mal utilizada. Esta temporada no ha sido muy regular y tranquila para el equipo. Comenzó muy bien, jugando al fútbol de maravilla, con fichajes interesantes y soñando con Europa, o quien sabe si con algo más.
Sin embargo, poco a poco, el equipo se fue haciendo más previsible, sus rivales ya conocían sus armas y algunas lesiones no acompañaron. Por lo que comenzaron a cambiar de rumbo y la vista se centraba más en la zona de abajo que en la de arriba. El miedo por el descenso no terminó hasta la recta final del campeonato, inyectando una decepción en los aficionados que se fue tornando en disgusto y nerviosismo. Tenían que cambiar las cosas en Nápoles para el año que viene, y los que mandan en el club lo sabían.
El club no está mal de dinero. No obstante, no olvidemos que es uno de los clásicos de Italia y que está entre los equipos con más seguidores del país, pese a su actual situación y su aventura por el descenso de hace algunos años. Esta holgura económica, unida a la ya comentada necesidad de cambio, ha provocado que a estas alturas del mercado, sin empezar ni si quiera el mes de julio, el Nápoles ya apunte a una gran temporada. Porque los fichajes que ha cerrado pueden conformar, uniendo a lo que ya tenía, un verdadero candidato a entrar en Europa el año que viene.
Muchas caras nuevas se han presentado en tan poco tiempo. En la portería estará De Sanctis, un portero de garantías, con experiencia y veteranía. En la parcela defensiva, Zúñiga y Campagnaro son dos de los hombres que más han rendido este año en Italia. En el caso del lateral, es uno de los más prometedores del campeonato. Cigarini debería poner su calidad, criterio y gran toque de balón en el mediocampo azzurro, mientras que la pólvora la pondrá Quagliarella, sin duda el refuerzo estrella de la temporada. Si al final Lavezzi se queda, la plantilla podría quedar cerrada desde ya. Hamsik, Maggio y Zalayeta completan el elenco.
Sin embargo, parece que el presi, De Laurentiis, quiere más. Y el otro nombre que suena para el ataque sería ya el colofón para la afición sedienta de buenas noticias: Goran Pandev. El macedonio, teniendo en cuenta el estilo de juego napolitano, sería perfecto. Donadoni debe estar frotándose las manos con el equipo que el presi y Marino, el director deportivo, le están preparando. Esperemos que lo aproveche. Lo que está claro es que el año que viene este equipo promete y mucho

